Rajoy, en la Convención sobre el Pacto por la Educación

"Mejorar la educación es fortalecer el instrumento más eficaz para crear empleo"

Intervención completa de Mariano Rajoy en la clausura de la Convención sobre el Pacto por la Educación

  • “Cuando se va al Congreso conviene estudiar un poco y al Gobierno conviene llegar aprendido”

  • “La gran coalición permitiría hacer reformas de temas importantes por consenso y para muchos años”

  • “Hoy, casi cuatro meses después del 21 de diciembre, la única fórmula viable es la planteada por el PP”

  • “Queremos un pacto educativo por primera vez en España desde 1977. Lo hemos querido siempre”

  • “Me comprometo a que nadie abandone los estudios por razones económicas”

Queridas amigas y amigos,

A todos, a los que sois aragoneses y a los que venís de fuera que habéis sido muchos, muchas gracias por estar aquí. Y quiero dar las gracias de manera muy especial a nuestros anfitriones del PP de Aragón. Y a ti, Luisa Fernanda, presidenta del PP de Aragón, alcaldesa de Zaragoza, presidenta de las Cortes, presidenta de la Diputación General de Aragón, también gracias por continuar en la brecha. Hace falta que continúes.

Y gracias a nuestros invitados. Gracias por estar con nosotros y gracias por darnos su opinión desde su independencia. Para nosotros su presencia nos es muy útil, nos ayuda mucho, y en la medida en que nos sirve a nosotros que somos la primera fuerza política de España también le sirve al conjunto de los españoles. Así que muchísimas gracias a todos nuestros invitados por darnos su opinión y su criterio sobre temas que nos importan.

Amigas y amigos,

Quisiera comenzar esta intervención explicando en qué contexto se celebran estas jornadas. Explicaros porqué estamos aquí y porqué hablamos hoy de Educación y no de otra cosa distinta que también podíamos hacer.

Como sabéis hace ya casi cuatro meses, recordaba Luisa en su intervención, se celebraron en España elecciones generales. Conocéis el resultado: Partido Popular 123 diputados; Partido Socialista 90; Podemos 69; y a partir de ahí, pues otras fuerzas políticas con menos diputados. Y en el Senado el Partido Popular tiene mayoría absoluta.

Ese fue el resultado de las elecciones el 20 de diciembre. Pero aparte del resultado, en esas elecciones se produjo un cambio muy importante respecto a la situación que vivimos en todas las elecciones generales que tuvieron lugar en nuestro país desde el año 1977. En todas, la primera fuerza política pudo gobernar y en todas pudo hacerlo en solitario, a veces con mayoría absoluta, en otras ocasiones con apoyo de fuerzas políticas minoritarias, pero en todas, el partido que ganó las elecciones pudo gobernar y pudo hacerlo en solitario.

En esta ocasión, los españoles dieron un mensaje a las fuerzas políticas. El mensaje es: hay que pactar. Las cosas han cambiado y por tanto, no se puede gobernar en solitario y hay que entenderse. Al día siguiente de las elecciones, el Partido Popular hizo su planteamiento político de futuro. Dio respuesta, al día siguiente, día 21 de diciembre, en su Comité Ejecutivo, a las inquietudes de los españoles. Propusimos una gran coalición: Partido Popular-Partido Socialista. No nos importaría que se sumaran otras fuerzas políticas moderadas.

Una gran coalición presidida por el Partido Popular por una razón que cualquier demócrata entiende muy bien: el PP ganó las elecciones con más de un millón setecientos mil votos de diferencia sobre la segunda fuerza política. Esa coalición que propusimos nosotros es la que exige la aritmética. Esa coalición tiene mayoría absoluta en el Senado y tiene mayoría absoluta en el Congreso. Esa coalición estaría formada por fuerzas políticas que en grandes planteamientos están de acuerdo, en los grandes temas: en la unidad de España, en la igualdad de los españoles, en la soberanía nacional, en el proyecto europeo. En los grandes temas hay acuerdo, al menos, en lo sustancial.

Esa coalición es la que se lleva en muchos países de la Europa democrática, la que se lleva en Alemania, en Austria, y así, hasta en 15 países de la Unión Europea a 28. Esa coalición es la que prima en las instituciones europeas, donde el PP ganó las elecciones, las últimas, las del 2014. Y por eso, la presidencia de la Comisión la tiene el Partido Popular, el señor Juncker. El Partido Socialista es la segunda fuerza y por eso tiene el señor Schulz la presidencia del Parlamento. Esa coalición que tendría mayoría permitiría hacer reformas de temas importantes, por consenso y para muchos años. Esa coalición supondría dar un buen mensaje económico a los agentes económicos y sociales, de fuera y de dentro; a los inversores y a los mercados creerían en España en una situación de resultado electoral complejo han sido capaces de ponerse de acuerdo las fuerzas políticas que representan la moderación.

Amigas y amigos,

Lo que planteamos el 21 de diciembre está vigente hoy. Esta fórmula es la sensata y lo saben incluso aquellos que no están a favor de esta fórmula. Y hay otra fórmula que es nueva para España, la había el día 21 de diciembre y la sigue habiendo hoy, socialistas, Podemos, nacionalistas e  independentistas. La primera fórmula, la que propuso el PP, la ha boicoteado el PSOE. Con una actuación impecablemente democrática que consiste en decir que los siete millones doscientos mil votantes del PP, su voto no sirve para nada.

La segunda fórmula: esa amalgama de partidos, letal para los intereses generales de los españoles, a pesar de la actitud mendicante del señor Sánchez, no parece que tenga demasiado futuro por suerte para España y por suerte para los españoles. Y luego, están las operaciones de ingeniería financiera. La más sonada es aquella que consiste en que Ciudadanos dice: mi candidato es Sánchez y mi programa es el del Partido Socialista. Malo para todos pero sobre todo para la aritmética porque 90 y 40 son 130, y con 130 ni se puede ser investido ni se puede gobernar.

Por tanto hoy, casi cuatro meses después del 21 de diciembre hay que volver a reiterar: esta es la única fórmula, la que ha planteado el PP. La única. Vamos a mantener nuestra posición hasta el final, como todo el mundo sabe. Vamos a recordar que aquí no se trata tanto porque los números dan todos de ser investidos sino lo que se trata es de poder formar un gobierno que lo pueda ser durante cuatro años, con unos objetivos definidos y con unas medidas al servicio de la consecución de esos objetivos.

España necesita un gobierno con mayoría en el Congreso y en el Senado. Si no, no es posible gobernar. España necesita estabilidad política que es capital para consolidar la recuperación económica; España necesita un gobierno con un mínimo de coherencia ideológica; España necesita un gobierno que genere confianza dentro y fuera; y España necesita un gobierno que este a la altura de las necesidades reales de los españoles en un momento difícil porque es verdad que hemos superado lo peor de la crisis, es verdad que a diferencia de lo que ocurría hace cuatro años, España hoy crece y es el país que más crece de la Unión Europea.

Es verdad que a diferencia de lo que ocurría hace cuatro años cuando el desempleo aumentaba al ritmo del 10% anual, hoy sin embargo, se está creando empleo al nivel de los países más importantes de Europa. Simplemente somos los primeros. Todo eso es verdad pero la consolidación de todo eso requiere lo que acabo de señalar, gobiernos serios, gobiernos estables para cuatro años que generen confianza y que tengan claro cuáles son sus objetivos y cuáles son las medidas.

Queridas amigas y amigos,

Pues bien, el gobierno que nosotros hemos propuesto debe de tener cinco grandes objetivos para los próximos cuatro años. Cinco grandes objetivos que responden a las inquietudes y a las necesidades de los españoles. Y los hemos citado con claridad: primero, el más importante, crear empleo y crecimiento económico; segundo, mantenimiento del Estado de Bienestar, de nuestro sistema de pensiones y de nuestros grandes servicios públicos fundamentales como la Sanidad, la Educación, o los servicios sociales; tercero, defensa de la unidad de la nación española ante los que están atacando la unidad de la nación española, defensa de la unidad, la soberanía y la igualdad de los españoles; cuarto gran objetivo, defensa de los derechos y de las libertades de los ciudadanos, lucha contra el terrorismo que golpea lejos de aquí y que golpea, como vemos desgraciadamente demasiadas veces a menudo, también muy cerca de nuestro país; y en quinto lugar, regeneración democrática, todo lo que quieran, hemos aprobado muchas normas y hemos tomado muchas decisiones y estamos dispuestos a acordar con quien quiera y a aceptar cualquier idea que sea razonable para evitar que se vuelvan a repetir estos acontecimientos que a todos nos han abochornado.

Queridas amigas y amigos,

Eso deberían ser los objetivos de un gobierno serio para los próximos 4 años. Y para eso hemos planteado esos pactos y esos acuerdos. Los pactos y los acuerdos son los instrumentos para lograr los objetivos. Un acuerdo en materia de empleo, un pacto social, un pacto sobre cuestiones institucionales, un pacto fiscal y un pacto para resolver el problema de la financiación de las comunidades autónomas y corporaciones locales, y por último, un pacto en materia de Educación.

Hemos concretado nuestras propuestas en lo que es un programa de gobierno de verdad en distintos seminarios. En Madrid, hemos hablado de crecimiento de empleo. La semana pasada estábamos en Barcelona. Y hoy estamos aquí hablando de Educación, sin duda alguna, un tema capital. Creo que las fuerzas políticas, además de salir en televisión y hacer propaganda de darse paseos por la calle y luchar por ver quien consigue más votos, deben preocuparse de lo que le importa a la gente que son los temas importantes y este partido lo hace.

Y lo vamos a seguir haciendo. Hace escasas fechas, toda la oposición reclamó mi presencia en condición de presidente en funciones en el Congreso de los Diputados para hablar de las últimas reuniones que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE habíamos celebrado a lo largo de este año 2016. Expuse allí mi opinión porque era de lo que se había hablado en Europa de temas como el referéndum sobre la salida o no del Reino Unido de la Unión Europea. Expuse allí mi opinión sobre las perspectivas económicas y sobre las decisiones que en esa materia deberíamos tomar los 28, a lo largo de 2016.

Hablé allí de la política de asilo, de uno de los más grandes e importantes problemas que tiene en este momento la Unión Europea como consecuencia entre otras cosas de los acontecimientos que se producen en Siria. Tengan ustedes la total y absoluta certeza de que no sabía, salvo con honrosísimas excepciones, con quien debatir. Y a los dirigentes políticos, sean de la nueva política, de la menos nueva, de la que pasaba por allí, lo menos que le cabe exigir es que se conozcan los temas importantes y que se los estudien porque eso afecta y mucho al conjunto de la sociedad española.

Vamos a un tema que también le importa a la gente. Queremos un pacto educativo por primera vez en España desde 1977. Nosotros lo queremos desde siempre pero hasta ahora y espero que tengan propósito de la enmienda, no voy a hacer juicios de intenciones, no ha sido posible. Se ha recordado aquí, las únicas leyes de Educación que estuvieron en vigor con la única excepción de la LOMCE han sido las leyes del Partido Socialista salvo los primeros años de la etapa democrática. Creo que ahora es el momento porque la aritmética nos obliga a todos. Y si la aritmética no nos obligara, habría que intentarlo también. Me gustaría hacer una afirmación previa para dejar claro por qué importa la Educación. Y voy a decir una cosa en la que a lo mejor algunos de los presentes no están de acuerdo conmigo, creo que mejorar la educación es un fin en sí mismo, lo es. Pero creo que mejorar la Educación además supone fortalecer el instrumento más eficaz para crear empleo en nuestro país.

Queridas amigas y amigos,

Mejorar la Educación es un fin en sí mismo. La Educación mejora a las personas, las hace más libres, más independientes, más fuertes, les sitúa en mejor posición para tomar sus propias decisiones, garantiza la igualdad de  oportunidades de todos y contribuye en suma a esa aspiración que también es de todos, eso que llamamos un país de ciudadanos libres e iguales. La mejora de la Educación nos dignifica, nos eleva como personas y como sociedad, y mejora eso que es tan importante en todas las facetas de la vida que conocemos con el nombre de factor humano.

Pero la Educación supone algo más. La Educación es el instrumento más importante para que la gente pueda conseguir un empleo. Y todos somos conscientes y conviene repetirlo y conviene no olvidarlo y, sobre todo, conviene actuar en consecuencia. Cuanto mejor sea la formación de las personas más posibilidades tendrán esas personas de encontrar un trabajo importante, una oportunidad en su vida. Crear empleo es el gran objetivo nacional, lo era estos cuatro años pasados y lo sigue siendo en los próximos cuatro años. El trabajo permite a la gente llevar un proyecto de vida, formar una familia, sentirse útil y bien, aportar a su país, vivir.

Pero además el trabajo financia todo, el sistema de pensiones, la Sanidad, la Educación, la construcción de carreteras, de ferrocarriles ¿quién financia eso? La gente que trabaja. Quien trabaja y paga a la Seguridad Social está financiando las pensiones, quien trabaja y gana dinero paga impuesto de la renta y consume, paga impuestos indirectos y con eso se financia la Sanidad y se financia la Educación. Por eso, es tan importante crear empleo. Y por eso, es tan importante porque es fundamental para que se cree, la Educación. Y por eso, uno de los grandes cinco objetivos para los próximos cuatro años en nuestro país tiene que ser la mejora de la Educación.

Amigas y amigos,

Me gustaría hacer algunos comentarios breves y que van en la línea de lo que hemos escuchado aquí esta mañana. Hemos avanzado mucho en materia educativa en los últimos años, no quiero abrumaros a datos pero la tasa de escolarización en 1978 era del 84%, hoy es prácticamente del 100%. Hace cinco décadas, más del 80% de los españoles solo disponían de un nivel básico de estudios mientras que hoy, como mínimo, 1 de cada 2 españoles ha superado la educación secundaria. En el curso 2013-14 había
1 millón y medio de estudiantes universitarios en España. Eso supone casi un millón de estudiantes más de los que había en el año 1979.

Y gracias a la universalización de la Educación que se produjo en los últimos 30 años, la sociedad española ha mejorado y también la formación. Pero hay  que perseverar y uno de los objetivos irrenunciables del Partido Popular que no debemos olvidar nunca es garantizar que todos los españoles puedan formarse adecuadamente, y que lo hagan independientemente de su situación económica o personal. Digo esto, que hay que perseverar y que este sigue siendo el gran objetivo nacional porque hay que recordar algunas cosas. Cuando llegamos al gobierno, en el año 2011, la situación era manifiestamente mejorable, por no utilizar otra suerte de expresión.

Los indicadores nos mostraban que algo estaba fallando en nuestro sistema educativo, unos resultados desfavorables en todas las evaluaciones internacionales, una elevadísima tasa de abandono escolar, un bajo porcentaje de titulados en formación profesional asunto –y coincido con lo que aquí hemos escuchado esta mañana–, de importancia capital para el futuro, un sistema de becas y ayudas al estudio insostenible y, lo peor, una escasísima empleabilidad de nuestros graduados cuando, además, sufríamos una situación de paro muy elevada.

¿Qué pasaba? Pues que el sistema expulsaba a un número insoportable de alumnos de la rueda educativa, España no estaba a la altura de los países de nuestro entorno y esa era la realidad, ni más ni menos.

Creo que algunas decisiones importantes tomamos a lo largo de esta legislatura. No nos quedamos parados ante el hecho de que uno de cada cuatro estudiantes abandonasen sus estudios. No creíamos que fuera bueno para España que con cuatro suspensos se pasase de curso. No creíamos que fuera malo para España, al contrario, creíamos que era bueno, como señalaba la OCDE, las evaluaciones externas a los alumnos. Creíamos y creemos que hay que dar más autonomía a los centros educativos y creíamos y creemos que quien quiera estudiar en su idioma en España tiene perfecto derecho a hacerlo.

Sinceramente creo que en estos cuatro años las cosas han ido a mejor. La nueva ley de educación ha dado sus primeros pasos. Liquidarla, como se hizo con la Ley de Educación que aprobó el PP en el año 2004, primera decisión que tomó, y por decreto ley, el gobierno socialista de entonces, sería una muestra más de sectarismo que no podemos permitirnos.

Se trata ahora de que la nueva ley empiece a dar sus frutos y se trata de tomar decisiones realistas y alcanzables. No hay que darle la vuelta a todo. Eso no funciona en ninguna faceta de la vida. Se cambia lo que no funciona  y, lo que funciona y lo que es útil, pues no se cambia. Eso es de puro sentido común y es lo que no entienden algunos, que no tienen otro programa electoral que no sea el derogar toda la legislación que han hecho los anteriores.

Amigas y amigos,

Algunos apuntes sobre lo que, sin duda alguna, puede ser útil para que podamos llegar a un entendimiento en materia de educación. Solo algunos. Se podría hablar, y hemos escuchado cosas muy interesantes esta mañana, pero solo algunos, y que alguien diga por qué no se puede llegar a acuerdos en estas materias.

Primero, hagamos un plan nacional de digitalización de la enseñanza y el aprendizaje. El presente social, comunicativo y cultural es digital. Las cosas son como son y la educación debe responder a esa realidad. Y el docente debe liderar ese cambio, que se asienta sobre tres pilares: la conectividad de los centros, la formación del profesorado y la disponibilidad de materiales digitales de calidad. En esta legislatura hemos abordado el problema con una fuerte inversión, que es inversión y no gasto, como hemos escuchado aquí, por parte del Estado. En plazo de cinco años debemos conseguir, al menos, dos cosas. Creo que son planteamientos realistas para cinco años. Primero, la mochila digital. La gratuidad de los materiales digitales para el alumnado de educación primaria, secundaria y bachillerato. Segundo gran objetivo, la competencia digital docente, la acreditación digital del profesorado. Son dos objetivos que trabajando en serio se pueden conseguir y que, además –y si alguien no lo entiende así, que diga por qué–, se pueden acordar.

Segundo gran objetivo, también acorde con algunas de las cosas que hemos escuchado aquí esta mañana y también aquí siendo realistas. No se trata de hablar, se trata de plantear cosas que se puedan conseguir. Lanzamiento de un programa nacional de formación del profesorado en inglés y en enseñanza de disciplinas no lingüísticas en inglés. El reto es que en diez años, para obtener un título de grado, todo universitario deberá acreditar el nivel B2 en inglés. Se puede en diez años y, si nos lo tomamos en serio, lo haremos.

Plan de erradicación del acoso escolar. También lo hemos escuchado aquí esta mañana. Algunas medidas, que pueden ser más. Puesta en marcha, a  partir del próximo curso, el que comienza en septiembre, del teléfono de atención a víctimas de acoso escolar. Gratuito, que no deja rastro, atendido por expertos los 365 días del año y dirigido a alumnos, familias y personal de centros docentes. Se puede hacer.

Protocolos de convivencia escolar e itinerarios de formación para los docentes. Una guía de padres que les permite identificar los signos indicativos de acoso, que proporcione pautas de actuación y un manual de apoyo a víctimas de acoso. Se puede hacer y lo vamos a hacer.

Amigas y amigos,

Apuesta por la Formación Profesional. Es verdaderamente inaudito, aquí se ha citado a Juncker porque en un informe, en la Comisión Europea, contó a los Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea que había 900.000 puestos de trabajo en Europa que no se podían cubrir por falta de cualificación de aquellos que estaban llamados a cubrirlos.

No puede ser que en un país donde es tan difícil erradicar el problema del paro lleguen empresarios y le digan a los gobernantes que no encuentran gente para determinadas actividades, por otra parte, muy honrosas. No puede ser.

En cuatro años los estudiantes de Formación Profesional han subido de 610.000 a 777.000. Pues es un paso adelante muy importante y tenemos un reto por delante para los próximos cuatro años. Seguir en esa dirección.

Y otro, la Formación Profesional Dual, de la cual aquí se habló y que es el futuro. Hoy son 19.000 personas en España, solo, en los próximos cuatro años podemos llegar a los 100.000. Se puede hacer y lo vamos a hacer.

Yo, desde luego, me comprometo a que nadie tenga que dejar de estudiar por razones económicas. Hay que seguir incrementando la partida dedicada a becas y me gustaría decir una cosa porque hoy hemos hablado aquí de mantras y de tópicos. El año 2016, 1.416 millones de euros ha dedicado el Gobierno de España a becas. Muchísimo más que en el año 2012. Y tengan la total y absoluta certeza de que tenemos que conseguir máximos históricos en el presupuesto para becas porque esto no es un gasto, ni corriente, ni no corriente. Esto es, lisa y llanamente, una inversión para las personas y para el país. Reto de los próximos cuatro años.

Y dos afirmaciones que me gustaría recordar, no quiero extender en exceso mi intervención. Nosotros vamos a defender la libertad de elección de centros y de modelos educativos porque esto es parte integrante del derecho a la educación. Y vamos a defender el servicio público educativo y su prestación a través de dos redes sostenidas con fondos públicos: centros públicos y también centros concertados.

Amigas y amigos, ya entro en la última parte de mi intervención.

Nada de lo que acabo de proponer podríamos hacerlo si no contamos con los profesores. Es el factor humano del que hablaba al principio de esta intervención, que es el más importante en cualquier faceta de la vida, hablemos de educación o hablemos de lo que queramos hablar.

No hay reforma de la educación posible sin la participación activa y la responsabilidad de los docentes porque ellos son, sin duda alguna, el pilar fundamental y, sobre ellos, gira la calidad y la estabilidad de todo el sistema. Y el que no entienda esto es evidente que no se ha enterado de nada.

Hemos propuesto construir un modelo atractivo de carrera profesional vinculado a la formación, a la innovación y a la evaluación sobre el que hemos trabajado –quizá, es verdad que a última hora–, pero hemos trabajo en la elaboración del Libro Blanco de la Profesión Docente y que, como ha dicho el ministro, si el PP gana las elecciones o gobierna, será la base del nuevo Estatuto del Personal Docente, porque queremos que los alumnos españoles sean los mejores y tengan los mejores profesores.

Amigas y amigos, termino ya.

Vivimos tiempos, yo nos lo calificaría de difíciles pero vivimos tiempos en los cuales se producen situaciones inéditas. Probablemente la más llamativa sea la que haya tenido lugar después de las elecciones generales del 20 de diciembre.

La gente ya tiene ahora más elementos de conocimiento de causa para poder opinar sobre unos y sobre otros. Ahora, a mí me gustaría decir una cosa con meridiana claridad: gobernar no es fácil. Hay quien se cree que gobernar es fácil. Pues no, yo digo que no y lo digo por propia experiencia y he tenido algunas responsabilidades públicas en mi vida. Y gobernar en  situaciones complicadas –por calificar de alguna forma a la que hemos vivido en los últimos años–, es más difícil todavía.

Nosotros vamos a intentar –a intentar no, lo vamos a conseguir porque eso lo tenemos claro–, vamos a seguir planteando a los españoles las cosas en serio. Esto no es un concurso de nada ni es un espectáculo. El espectáculo está muy bien para muchas facetas de la vida pero cuando se habla de los temas que afectan directamente a la gente, conviene tomárselos en serio.

Como decía antes, cuando se va al Congreso de los Diputados, conviene estudiar un poco y, cuando se va al Gobierno, no se va a aprender, sino que se llega aprendido.

Muchas gracias.

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