Rajoy, en la Convención sobre el Pacto por el Fortalecimiento Institucional

"La propuesta del PP es la más sensata y la que más se ajusta a la voluntad de los españoles"

Intervención completa del presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, en la clausura de la Convención sobre el Pacto por el Fortalecimiento Institucional

  • “Lo que de verdad necesita España es un Gobierno estable, que genere confianza dentro y fuera. Lo que necesitamos es un Gobierno en serio”

  • “No queremos que nadie se sienta extranjero en su propia casa, ni queremos divisiones entre familias”

  • “Queremos una Cataluña en España y que siga siendo locomotora y parte importante de ella”

  • “Estamos dispuestos a hablar con todo el mundo, pero con la unidad de España, la soberanía nacional y la igualdad entre españoles no se juega”

“Queridas amigas y amigos,

Quiero comenzar esta intervención dando las gracias a todos los que habéis tenido la amabilidad de acompañarnos aquí esta mañana, por estar en primer lugar, pero, sobre todo, por defender las ideas, los principios, aquello en lo que creemos en el Partido Popular, que es lo mismo que lo que en lo que creéis vosotros.

Muchísimas gracias por vuestra lealtad, por vuestro apoyo y por vuestra fortaleza.

Quiero dar las gracias de manera muy especial a Xavier García Albiol, por su arrojo, determinación, sus ganas, y por seguir dando la batalla en defensa de algunos principios a los que millones y millones de españoles y catalanes, jamás van a renunciar. Muchas gracias por tu coraje, su valentía y tu personalidad.

Muchas gracias a todos los militantes del Partido Popular de Cataluña que, como se recordaba aquí, no viven precisamente en la situación más fácil de todas las que pueden producirse. Gracias y tened la total y absoluta certeza de que vuestro esfuerzo, aguante y lealtad, al final se van a plasmar en resultados positivos. Y que esta batalla, como tantas otras que hemos dado a lo largo de nuestra historia como partido, una vez más, se va a ganar. Y será gracias a vosotros.

Y muchas gracias a los ponentes. Gracias por estar aquí, por hablar desde su independencia, sus opiniones nos ayudan, y sin duda alguna, en la medida en que nosotros somos hoy la primera fuerza política en España, ayudan también a su país. Muchísimas gracias.

Queridas amigas y amigos, quisiera comenzar esta intervención dando respuesta a una pregunta que creo que se va a entender muy bien. ¿En qué contexto celebramos aquí este seminario? ¿Por qué estamos hoy aquí y por qué hablamos de lo que hemos hablado hoy aquí?

El día 20 de diciembre se celebraron en España, como sabéis, elecciones generales. Conocéis perfectamente los resultados. El PP ganó las elecciones generales, aunque algunos parece que todavía no lo han entendido.

El PP tiene hoy 123 diputados en el Congreso. Tiene la mayoría absoluta en el Senado. Y la segunda fuerza política en el Congreso está a 33 diputados de la primera, que somos nosotros. Esos son los datos, los hechos objetivos y, por tanto, no discutibles.

Pero el resultado que se produjo en esas elecciones del 20 de diciembre, fue un resultado distinto al que tuvo lugar en todas las elecciones generales que se celebraron en España desde el año 1977. En ese año, en el 79, 82, 86, 89, 93 y después, el partido que ganó las elecciones pudo gobernar. Y pudo gobernar siempre en solitario, porque tenía muchos diputados. En ocasiones fue necesario llegar a acuerdos parlamentarios para completar la mayoría sin la cual no se puede gobernar, pero lo cierto es que en España quien ganó pudo gobernar y pudo hacerlo en solitario.

Pero lo que ha ocurrido en estas elecciones del 20 de diciembre es un cambio, el tiempo dirá si para bien o para mal, cada uno puede tener su opinión, en la conformación del Congreso de los Diputados. Y el mensaje es: hay que pactar. Y el PP entendió ese mensaje. Entendió que lo que se nos decía es: oiga, nosotros ya hemos decidido lo que queríamos decidir con nuestro voto, y decidimos como decidimos, y ahora ustedes lo que tienen que hacer es formar un Gobierno serio, con objetivos claros, con medidas para conseguirlo y para afrontar los graves problemas que todavía existen en nuestro país.

Pues bien, el PP el 21 de diciembre, es decir, el día siguiente a las elecciones hizo una propuesta. Que es la misma que cabe hacer en el día de hoy. No hemos participado de ningún juego que condujera a ninguna parte, ni hemos convertido la política en un espectáculo, hemos hecho una propuesta para dar respuesta a la voluntad de los españoles y al resultado electoral que se produjo el 20 de diciembre.

¿Cuál era la propuesta del Partido Popular? O dicho de otra forma, ¿cuál es la propuesta del Partido Popular? Porque es lo mismo. La que era y la que es, era la siguiente: coalición entre Partido Popular y el Partido Socialista, por una razón que todo el mundo entiende, es necesario. Y si no, no es posible gobernar. Y si se quiere incorporar Ciudadanos, cuyos votos no deciden, pues estamos encantados también. Pero es necesario, porque la aritmética es la que es y es de imposible discusión.

Hay razones y argumentos para justificarla. Coincidimos en muchas cosas, por más que haya discrepancias en otras, también importantes. Pero esas fuerzas políticas coinciden en temas como la unidad de España, la soberanía nacional, la igualdad de los españoles, el proyecto europeo, la lucha contra el terrorismo, la defensa de los derechos y libertades. En eso coincidimos. Y luego discrepamos sin duda alguna en otras muchas cosas. Sin duda. Pero para eso están precisamente los pactos y los acuerdos.

Este modelo es el que en este momento se está aplicando en 15 de los 28 países de la Unión Europea. Es que en Alemania hay una coalición presidida por la señora Merkel, porque ganó las elecciones, con los socialdemócratas. Y en Austria hay una coalición presidida por los socialdemócratas porque ganaron las elecciones, con los miembros del Partido Popular. Y así, en 15 países. Y eso funciona también en la conformación de las instituciones europeas. El PP ganó las elecciones europeas, y por eso el señor Junker preside la Comisión. Y el Partido Socialista es el segundo, y por eso el señor Schulz es el presidente del Parlamento.

Ese gobierno tendría una mayoría clara en el Congreso y en el Senado, donde la tenemos nosotros en solitario. La mayoría absoluta. Y al tener una mayoría clara sería un gobierno estable, que podría hacer reformas consensuadas para mucho tiempo, sobre temas importantes. Y, además, daríamos un buen mensaje a los agentes económicos y sociales, dentro y fuera de España, a los inversores, a los mercados, a los que nos financian y a los que tienen que prestarnos el dinero.

Eso era lo que nosotros dijimos el 21 de diciembre. Y eso es lo único que es viable hoy y antes de hoy, desde el 21 de diciembre, en nuestro país.

Esta propuesta sería la base para que constituir un gobierno presidido por el Partido Popular, que fue, por cierto, quien ganó las elecciones el 20 de diciembre, y respetar la voluntad de la gente es algo muy propio de una democracia.

Cinco grandes objetivos incluyen la propuesta que le hemos hecho a las distintas fuerzas políticas.

  • Primero, el crecimiento y el empleo.
  • Segundo, mantener y mejorar el estado de Bienestar, pensando en el corto plazo, pero también en el medio y en el largo plazo, asuntos en los cuales por lo visto a las fuerzas políticas de este país no les importan, a mí desde luego sí.
  • Tercero, defensa de la unidad de España, lisa y llanamente porque hay alguien que la está amenazando.
  • Cuarto, defensa de los derechos y las libertades de las personas amenazadas, -aunque algunos parece que no se dan cuenta-, por el terrorismo que golpea con fuerza, cerca de España y lejos.
  • Quinto, la lucha contra la corrupción, que sin duda alguna tiene que ser una de las obligaciones y pretensiones básicas para cualquier partido político que se precie, su liquidación en los próximos cuatro años

Esos cinco grandes objetivos que creo, sinceramente, que es lo que necesita España. Ahí está el empleo, el crecimiento económico, las pensiones, la sanidad, la educación, lo que le importa a la gente más, la unidad de España más la defensa en nuestros derechos y libertades, los concretamos en cinco pactos que creemos que deben abordarse en estos próximos cuatro años.

España en serio, cinco acuerdos:

  • Primero, un pacto por el crecimiento y el empleo.
  • Segundo, el pacto social.
  • Tercero, un acuerdo en materia de educación.
  • Cuarto, materia fiscal y financiación de las Comunidades Autónomas.
  • Quinto, un acuerdo para el fortalecimiento institucional de nuestro país.

Hemos celebrado dos reuniones, una en Madrid y otra en Sevilla, para hablar de estos acuerdos. La primera, para hablar de crecimiento y empleo. La segunda, para hablar de las políticas sociales. Hoy hablamos del fortalecimiento institucional de nuestro país.

Los contenidos de estas jornadas pueden y son las bases para un acuerdo. Pueden y lo son la base para defender las posiciones en las que creemos. Desde luego, serán si hay elecciones generales en España pronto, la base con la cual nos dirijamos al conjunto de nuestros compatriotas.

Esta ha sido nuestra propuesta. Ésta. La formación de un gobierno que dé solución a lo que los resultados electorales han dicho. Con contenidos, con  propuestas, con afirmaciones sobre cuáles deben ser los objetivos y los acuerdos que, para materializar esos objetivos, tenemos que llevar a buen puerto.

El Partido Socialista no ha querido hablar con el Partido Popular. Está en su derecho, ni siquiera ha querido sentarse. Ha presentado otra propuesta, que es la suya, que consistía en derogar todas las reformas que han sacado a España de la crisis y que se hicieron a lo largo de estos cuatro años. Una propuesta que ha sido derrotada en las Cortes Generales. La propuesta que ahora está en vigor aquí es la del Partido Popular. Y si quieren, estamos dispuestos a hablar de la misma.

Yo no voy a entrar a comentar ni lo que han dicho unos ni otros, ni voy a hacer un análisis del muestrario de dimes diretes, reuniones, más reuniones, declaraciones, fotos, televisiones. No, no voy a entrar.

Creo que en este momento lo que hay que hacer es preservar el sentido común, que como todos los presentes saben, es algo muy necesario. Sobre todo a la vista de lo que estamos viendo.

Me gustaría decir una cosa. Que alguien sea investido presidente es importante, la sesión de investidura es importante, pero lo que de verdad necesita España es un gobierno que pueda gobernar, un gobierno que tenga mayoría en el Congreso de los Diputados y en el Senado. Un gobierno que tenga al menos, un mínimo de cohesión en su ideario. Que sea capaz de acordar objetivos y las medidas para conseguirlos. Un gobierno estable, que genere confianza dentro y fuera de España. Y un gobierno que responda a las verdaderas necesidades que tienen en estos momentos los españoles.

Lo que necesitamos es un Gobierno en serio, como reza el eslogan con el que nos presentamos a las últimas elecciones. Me gustaría añadir algo. Hay que consolidar la recuperación económica.

Ahora algunos parece que no recuerdan cómo estaba España hace cuatro años. Ahora estamos infinitamente mejor, pero seguimos teniendo problemas. Y seguimos teniendo que trabajar duro y mantener las líneas esenciales de la política económica que ha servido para librarnos del rescate, de la quiebra y para que hoy, como se recordaba aquí, podamos decir “España es el país de la Unión Europea donde hay más crecimiento económico y donde más empleo se está creando”.

Amigas y amigos. Hay desaceleración económica a nivel mundial. Están bajando las previsiones de crecimiento para todas las zonas del planeta. En Europa también ocurre. Las de España las que menos. España va a tener un crecimiento económico muy importante en este año 2016. Y también en el año 2017.

Pero no conviene olvidar que si no somos capaces de perseverar en las políticas que se han puesto en marcha, si al final no se constituye en España un gobierno serio, sólido, que genere confianza, podemos volver a repetir los mismos errores de antes y a cosechar los mismos resultados.

Por eso, la propuesta del PP es la misma que el 21 de diciembre del año pasado. Es una propuesta, la sensata, la razonable, la que se lleva en Europa, la que todo el mundo entiende, la que más se ajusta a la voluntad de los españoles. Y los demás pueden seguir haciendo lo que quieran. Yo no voy me voy a apuntar que no sea serio, sensato y que piense única y exclusivamente en los intereses generales de los españoles.

Son muchos los asuntos que hemos tratado en la mañana de hoy. Escuchando a los distintos intervinientes, se me ocurren muchas cosas, pero claro, tampoco tiene sentido y más en una intervención de clausura, que yo haga comentarios sobre las intervenciones que se han producido. Pero todo es importante. Es importante la lucha contra la corrupción, es capital. La unidad de España, es muy importante la reforma de la Administración. Es también importante ver un poco más allá de las cosas del día a día, intentar adelantarse al futuro.

Voy a hacer referencia, en la medida en que no me exceda demasiado en el tiempo, algunas de las cosas de las que se ha hablado esta mañana.

Lo primero que quiero hacer es hablar de España. De una parte importante de España como es Cataluña. Qué va a defender el Partido Popular, termine como termine, acabe como acabe, el proceso de que estamos viviendo estos días en nuestro país. Lo sabéis todos. Pero conviene recordarlo y reafirmarlo.

El Partido Popular va a defender, como siempre, la unidad de España, nuestra nación, la primera de Europa en conseguir la unidad, un proyecto de siglos de vida en común, sobre todo un proyecto de futuro entre españoles a  los que nos une todo, la historia, las tradiciones, los lazos de todo tipo, y la relaciones de toda suerte.

En segundo lugar, vamos a defender la soberanía de los españoles. La soberanía nacional, que recoge nuestra Constitución. Lo que sea España lo decidimos entre todos. Por una razón que se entiende muy bien, porque España es de todos. Y todos tenemos derecho a decidir sobre lo que es de todos.

Unos pocos no pueden decidir sobre la totalidad de una nación. En eso consiste la soberanía nacional. Algo que todos los países del planeta preservan, como no podía ser de otra manera.

En tercer lugar, la igualdad de los españoles, principio básico al que este partido no va a renunciar nunca. Igualdad en derechos, en deberes y oportunidades, independiente de la condición, de la manera de pensar, manera de pensar lugar de nacimiento, o sitio donde viva cada uno de los españoles.

El estado democrático de derecho y el cumplimiento de la ley. Esto, el cumplir la ley es lo que diferencia a los estados civilizados e importantes con una convivencia ordenada y unas reglas de juego de la barbarie. Esto es lo que lo diferencia. Cuando no hay ley, la única que existe, como desgraciadamente ha ocurrido muchas veces a lo largo de la historia de la humanidad, es la ley del más fuerte. Por fortuna, eso ya pertenece a tiempos pasados.

La ley está por encima de los que estamos aquí, por encima de los parlamentos, de cualquier gobierno, de cualquier presidente del Gobierno, y de cuales quiera otra consideración. Porque el principio básico de una democracia, todos estamos sometidos a la ley. Y todos tenemos que cumplirla.

Vamos a defender nuestra Constitución, que es la garantía de nuestros derechos y libertades. Y conviene recordarlo. Que es el gran acuerdo, el más importante acuerdo que se ha producido entre españoles en los últimos 40 años. Que es sinónimo de concordia y de convivencia. Es una Constitución que nos abrió al mundo, que nos permitió integrarnos en la Unión Europea, que reconoció la pluralidad de nuestro país y que fue la base para establecer el sistema político con mayor nivel de descentralización política y  administrativa de la historia de España. Jamás hubo un sistema tan descentralizado en España como hoy. No hay país en el mundo con un nivel de descentralización política como España, conviene recordarlo, eso es nuestra Constitución.

Esto es el núcleo básico, esto que acabo de contar, de las normas de convivencia que nos hemos dado todos. Esto responde a nuestra historia, a nuestras vivencias. Esto responde a los sentimientos de la inmensa mayoría de los españoles que viven aquí. Responde a nuestra manera de relacionarnos y responde a la evolución del mundo en que vivimos, que apuesta como aquí se ha recordado, por procesos de unidad e integración.

¿Qué es si no la Unión Europea, sino un proceso de integración? Nadie apuesta por la ruptura y la división porque esto es malo para él, pero lo más malo, para todas aquellas personas que de él dependan.

Durante siglos, desde siempre dicho de otra forma, los catalanes y el resto de los españoles hemos vivido juntos. Unidos por toda suerte de vínculos familiares y de amistad, también por intereses, como se recordaba aquí, económicos y profesionales, por tradiciones, inquietudes, aficiones, por gustos, por símbolos, por emociones. Hemos vivido juntos muchos éxitos y también muchas adversidades. Hemos sido capaces de superar juntos muchas divisiones, probablemente la última gran división que hemos superado los españoles, no era una división entre españoles de Cataluña y de fuera, sino era una división entre catalanes que vivían aquí, otros españoles que no vivían aquí, que estaban divididos con otros catalanes que también vivían y aquí y otros españoles que vivían fuera de aquí. Y es última gran división entre españoles, por que terminó con la Constitución española del año 1978 y la Transición.

Una operación de la que todos podemos y debemos sentirnos orgullosos. Algunos, los más jóvenes no la vivieron, otras a lo mejor no la conocen bien. Esta fue uno de los mayores aciertos de los españoles en mucho tiempo. Y es bueno que recordemos y, por supuesto, que conozcamos nuestra historia. Pero fue un gran éxito en términos de derechos, libertades, democracia, apertura al mundo, descentralización de política administrativa y progreso económico y social.

Por eso, apostamos por seguir juntos. Es lo mejor para todos. Por eso queremos una Cataluña en España como siempre. Por eso queremos que Cataluña, como siempre, siga siendo locomotora y parte muy importante de  España. Por eso queremos que Cataluña esté en Europa y no fuera de Europa. Por eso queremos que en Cataluña pueda la gente disfrutar de su triple condición de catalán, español y europeo y no le obliguen a renunciar a una de ellas y a los derechos que ellas llevan aparejados.

Queremos que nadie se sienta extranjero en su casa y no queremos divisiones ni entre gentes ni entre partidos, ni mucho menos entre familias. Queremos sentido común.

Todo esto que acabo de afirmar, y por eso podéis estar orgullosos de defenderlo, es lo que piensan la inmensa mayoría de los ciudadanos.

Me gustaría dejar claras algunas cosas.

No se va a permitir ninguna quiebra de la soberanía nacional. No se va a permitir.

No se va a aceptar que se ponga en tela de juicio la unidad nacional tal y como la recoge nuestra Constitución.

No se va a permitir que nadie cuestione la igualdad de los españoles.

Eso no se va a permitir, porque estas son cuestiones que un gobernante democrático está obligado a respetar, porque la democracia sin respeto a las leyes, es una palabra vacía. Una palabra que no dice nada. El gobernante tiene que ser prudente, justo, intentar acertar, tomar las decisiones que haya que tomar en el momento en que haya que hacerlo. Y el gobernante debe siempre hacer un esfuerzo para intentar evitar las situaciones de mayores dificultades y de mayor extremo.

Haré, como hemos hecho, todo lo que sea necesario para que ningún catalán se sienta desprotegido u olvidado por el gobierno de España.

A lo largo de estos años hemos hecho algunas cosas que había que hacer, y yo estoy orgulloso de haberlo hecho, para evitar que en Cataluña se produjera un default de la deuda pública para evitar, como se recordaba aquí esta mañana, que los proveedores de la Generalitat se quedaran sin cobrar, o evitar que los servicios públicos fundamentales fueran desatendidos.

Y por supuesto vamos a seguir haciéndolo. Vamos a mantener abiertos todos los cauces de diálogo con las instituciones a las que les corresponda en materia económica, fiscal y social.

Soy de los que creo, y vosotros también porque lo sabéis mejor que yo, que Cataluña tiene un potencial enorme. Y lo ha demostrado a lo largo de los años. Cataluña ha sido un referente para muchísimos españoles que la han hecho su casa. Y lo han hecho porque aquí han encontrado oportunidades para vivir una vida mejor.

Siempre ha sido Cataluña tierra de acogida, fértil y cálida para el que venía a establecerse aquí. Y así queremos que siga siendo. Y creemos que es bueno para todos. Y pienso que eso es lo que siente la inmensa mayoría.

No es bueno una Cataluña ensimismada, vuelta hacia dentro, estrecha. Cataluña tiene que ser como siempre, abierta. Acogedora y cosmopolita. Fuerte en su personalidad lingüística, cultural, en su carácter y tradiciones. Pero también solidaria, receptiva y diversa.

Nosotros siempre hemos estado dispuestos a hablar con todo el mundo. Con todo el que tenga algo que aportar. Pero siempre hemos dicho y nadie nos podrá negar que no hayamos jugado limpio y que no hayamos sido claros. Lo que hemos dicho es: con la unidad de España, la soberanía nacional, la igualdad de españoles no se juega, por lo menos mientras el Partido Popular esté en el Gobierno de España.

Amigas y amigos.

A lo largo de esta intervención, que podría haberse desarrollado, porque son muchos los temas como dije antes, a lo largo de mucho más tiempo, he reivindicado, porque creo que es lo mejor para España y los españoles, la formación de un gobierno que tenga mayoría. Cohesionado, estable, que sea capaz de generar confianza y que responda a las necesidades de hoy del pueblo español.

He reivindicado la unidad de España y los españoles. He reivindicado la Constitución como norma de convivencia que garantiza, lo ha hecho y tiene que seguir haciendo en el futuro, nuestros derechos, libertades y prosperidad. Lo he hecho porque creo porque creo firmemente en ello. Lo he hecho porque todo esto que ha reivindicado ha funcionado en los últimos 40  años y porque si somos capaces de hacer las cosas razonablemente, también funcionará en el futuro.

Escuchar algunos datos, aunque pueda resultar aburrido. Para los que no crean en las grandes posibilidades de este gran proyecto en común que se llama España.

En 1978, el PIB de España era 150.000 millones de euros. Hoy, es de más de 1 billón de euros. En 1980, la renta per cápita de los españoles era de 4.200 euros. Hoy, es de 23.000 euros. En 1978, España recibía 40 millones de turistas extranjeros. Este año, 65 millones. En 1978, España tenía menos de 1.000 kilómetros y hoy tiene 17.000 kilómetros de carreteras de alta capacidad. En 1978, en España no existía la alta velocidad ferroviaria, hoy tenemos más de 3.200 kilómetros, el segundo país del mundo. En 1975, pasaron por los aeropuertos españoles 37 millones, el último año, 207 millones.

La renta por agricultor de España supera hoy ya la media de la Unión Europea. Hoy contamos con la mayor superficie de viñedo, somos el primer productor de aceite de oliva y el mayor exportador del mundo y producimos el 25%, mucho de ello en Cataluña, de las frutas y hortalizas de la Unión Europea. El gasto social en España supera el 65% del gasto público. Nuestro sistema sanitario es público gratuito y universal, parce que es algo que ha caído del cielo y existe en todo el mundo y no, existe en muy pocos países. El porcentaje de gasto sanitario hoy es 4 puntos más que el PIB que cuando se aprobó nuestra Constitución. El grado de satisfacción de la gente con la calidad del Servicio Nacional de Salud está en el 88%.

La esperanza de vida en estos últimos años ha pasado de 74 años a 83, y somos el segundo país del mundo en esperanza de vida. Esto también un dato muy positivo. La tasa de actividad de la mujer en 1978 era el 25%, hoy es el 53%. En estos años, hemos ingresado en la Unión Europea, antes no estábamos, éramos unos apestados. Nos hemos beneficiado de la libre circulación de mercancías, servicios, personas, capitales, la política de cohesión, la ciudadanía o la moneda única. Hemos recibido más de 275.000 millones de euros en fondos europeos. Hemos ingresado en la OTAN. Hemos sido cinco veces miembros del Consejo de Seguridad. Estamos en las Cumbres Iberoamericanas, la Alianza del Pacífico, en operaciones en el mantenimiento de la paz, la tasa de la escolarización está prácticamente en el 100%. Hay más de 1.500.000 de estudiantes universitarios, el gasto público en educación se ha duplicado en relación al PIB. Somos unas de las diez mejores potencias científicas del mundo. Somos el tercer país del mundo con un número de bienes declarados Patrimonio de la Humanidad. La industria editorial española es la cuarta del mundo. Somos el primer país de Europa al que vienen los estudiantes de Erasmus, es al que eligen. Y también los profesores. Somos el primer país con mayor número de escuelas de negocios situadas entre las diez mejores de Europa. Estamos entre los treinta países más innovadores del mundo y estamos entre los diez primeros en producción científica.

Esto es España. Esto es un proyecto que aparte que responda a nuestra historia, a nuestros sentimientos, a lo que hemos vivido, a nuestras relaciones, a nuestra mezcla. Es un proyecto que ha sido útil para el progreso de nuestra nación, que es lo mismo que el progreso de todos los españoles.

Hay cosa que hay corregir. Ya lo creo que sí. Aquí perfectos solo están los que estuvieron reuniéndose los últimos días… Los demás, somos imperfectos. Esto es un gran país, una gran nación. 65 millones de personas llegaron aquí en el año 2015. Hablábamos de los Erasmus, profesores, ¿a todos eso les obliga alguien a venir aquí? Bueno, nunca se sabe, visto lo que leemos y oyendo lo que dicen algunos…

Esto es por lo que luchamos. Por eso damos las batallas. Por eso nos dedicamos a la actividad política. Otras son probablemente más tranquilas. Por eso, desde luego los que estamos aquí, vamos a seguir dando la batalla, porque eso es lo que conviene a España y a nuestros hijos y a nuestros nietos.

Muchas gracias.

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